José Ignacio Rucci: A 50 años de su muerte – Del apogeo al olvido

 

Este 25 de septiembre se cumplieron 50 años del asesinato del entonces secretario general de la CGT José Ignacio Rucci, un ícono del peronismo y ejemplo de lealtad. De estilo muy sencillo y convicciones profunda, enfrentó por igual al  “vandorismo” que pretendía un peronismo sin Perón como a la dictadura  de Onganía. Obrero metalúrgico llego a la cúspide de su sindicato en 1966 y cuatro años más tarde a la jefatura de la CGT, en épocas en que el sindicalismo no estaba unido bajo una única conducción pues también existía la CGT de los Argentinos que lideraba Raimundo Ongaro y con exponentes como Atilio López y Agustín  Tosco  con quienes se diferenciaba ideológicamente. Si bien no simpatizaba mucho con Héctor Campora apoyo su candidatura pues  era la decisión de Perón y a su vez el camino que aseguraba el retorno del líder a la Argentina y compartía la propuesta de José Ber Gelbard para el desarrollo económico del país.

La Organización “Montoneros” pretendía desplazar al sindicalismo del entorno más cercano al Gral. Perón y no se sentía para nada conforme con la participación que tenía en el gobierno, pues más que acompañar la propuesta peronista, tenían el propósito de impulsar la suya propia y en realidad eran infiltrados en el movimiento más que parte de él tal como lo expresara en algunos de sus programas televisivos en filósofo José  Pablo Feimann (reconocido como un pensador casi propio por las diferente organizaciones armadas de la época).

Perón a su vez les exigía el cese de la lucha armada y ante la renuncia de Campora para que el líder (elecciones mediante) retornara al poder decidieron asestar un duro golpe apuntando directo al corazón de Perón, (aun en pleno debate de la fusión  entre Montoneros, FAR y Descamisados, se  produce el crimen que en principio se le adjudica a las FAR) asesinando vilmente a su amigo Rucci. Muerto Rucci ya no habría paz en el futuro de la Nación y los “Estúpidos Imberbes” que el general  expulsaría tiempo después de la Plaza de Mayo desataban un baño de sangre que le habría paso a la dictadura.

La causa judicial abierta llegó a un fallo que declara el crimen de Rucci como de Lesa Humanidad sin embargo , años después de ese fallo de la Cámara Federal, duerme en los cajones del juzgado del Dr. Ariel Lijo quien no ha citado a declarar a ninguno de los sospechosos de integrar la facción que llevo adelante el crimen, entre los que estaría según los datos aportado por la familia del extinto) Ernesto Jauretche  sub secretario de asuntos municipales del gobernador Bidegain y de quien se cree  aporto el sitio desde donde partieron los autos con los asesinos. Olvido judicial.

Los  sindicalistas que hoy conducen las diferentes organizaciones, han dejado de mencionar su nombre, tampoco  recuerdan sus acciones, claro Rucci era muy humilde al morir le dejo a su familia  como bienes una casa y un auto, y su viuda debió trabajar para mantener el hogar, muy lejos del status de sus pares actuales, unos cuantos de ellos se enriquecieron entregando a los obreros en la época de las privatizaciones o creando empresas que son proveedoras de los sindicatos que dirigen y así se quedan con el dinero de los afiliados, la defensa de los trabajadores es para ellos solo un discurso y para Rucci el motivo de ser. Olvido sindical.

El peronismo, bien gracias Rucci era un militante leal, lejos de estilo  de mercenarios y lacayos, que muchos hoy cultivan, Olvido peronista.

Por todo lo que fue, este hombre, con sus aciertos, virtudes, defectos y errores su olvido es imperdonable.

Elías Antonio Almada. Correo electrónico: almada-22@hotmail.com