Desde la llegada de las redes sociales y el avance de la tecnología, que permitió la incorporación de cámaras de seguridad en gran cantidad de hogares y comercios, la difusión de hechos delictivos o siniestros están a la orden del día.
Esta tecnología sin dudas, bien usada, es muy útil a la hora de detectar el movimiento de delincuentes al momento de cometer los ilícitos, o como pruebas en siniestros viales, pero mal usada genera muchas complicaciones.
La bronca, la desesperación o la impotencia entre otros tantos factores, llevan a la gente a difundir imágenes de los delincuentes en el momento del hecho delictivo o al escrache de sujetos acusados de abusos o violentos, entre otras cosas.
Generalmente esto ocurre cuando la respuesta de las autoridades no llega a tiempo o esas respuestas no satisfacen, pero quienes lo hacen, no se dan cuenta que pueden estar beneficiando a quien comete esos delitos.
La Justicia trabaja con las herramientas que les dio oportunamente el Poder Político, que son las leyes. Estas leyes muchas veces pueden ser o no útiles con el paso del tiempo y demandan reformas, reformas que son tarea de los legisladores que deben poner manos a la obra y buscar mejorarlas y adaptarlas al presente y que la sociedad demanda.
Ruedas de personas
Entre las herramientas con las que cuenta la Justicia, en estos casos la Fiscalía que investiga los hechos delictivos en las causas penales, está el reconocimiento del delincuente que debe realizar la víctima o los testigos, a lo que se llega con la denominada “Rueda de Personas”.
En estas “Ruedas”, el sospechoso es colocado entre otras personas de similares rasgos, y la víctima o testigo, debe reconocerla con total certeza, prueba que la Fiscalía introduce en el expediente y que puede ser fundamental a la hora de seguir la IPP y llevarlo a juicio.
Con estos escraches sociales en las redes, difundiendo la imagen del presunto autor, con la sana intención de que la población se cuide, solo se está favoreciendo al malviviente, ya que lamentablemente estas “Ruedas de Personas” son luego impugnadas por la Defensa, ya que el rostro del acusado es conocido por todos antes de la diligencia solicitada por la parte acusadora.
Sin esta prueba y con resultados negativos en lo que puede ser el o los allanamientos, la Fiscalía se ve imposibilitada de sostener la acusación y por lo tanto de intentar detener al sospechoso en cuestión, viéndose obligada a si liberación, más allá de seguir o no adelante la investigación del hecho con el sospechoso supeditado a la causa.
Esto es lo que está sucediendo en el caso del sujeto recientemente salido de la cárcel y que fuera detenido acusado de estar vinculado a varios hechos delictivos en el Barrio La Concepción, del cual se difundió su rostro y esto imposibilitó a la fiscal interviniente, de realizar los debidos reconocimientos, pese a que una de las víctimas lo reconoció con certeza.
Es por esto que la sociedad debe entender que el escrache prematuro solo perjudica al trabajo judicial y sin dudas que estas imágenes convienen difundirlas, luego de que fueran incorporadas como pruebas y que las “Ruedas de Personas” se concreten. Para tener en cuenta no?




