La ciudad festejó a goleada y el pase a la final de la selección

Messi clavó el primero con un penal al ángulo. Una corrida memorable de Alvarez para el dos a cero. El tercero, una joyita de Messi que Álvarez definió. Francia-Marruecos, la otra semi, se jugará mañana miércoles a las 16. En la ciudad se volvió a festejar en la Plaza Ramírez como punto de encuentro y en distintos barrios de la ciudad.

En un partido cerrado, la Selección abrió el marcador con un gol de penal de Messi. La infracción se la había cometido el arquero croata a Julián Alvarez, quien marcó el segundo tanto, tras una espectacular corrida de 40 metros. El tercero, una joyita de Messi que la Araña definió espectacular.

Argentina formó con un 4-4-2, con Molina Tagliafico de laterales y la zaga ya conocida: OtamendiRomero. Las novedad pasaba en la zona de volantes: Leandro Paredes se posicionó como mediocampista central soltando a Enzo Fernández como mediocampista interno, De Paul Mac Allister estaban abiertos en esa línea de 4.

La delantera, la que trajo garantías hasta el momento en el Mundial de QatarLeo Messi Julián Álvarez.

Los primeros minutos los dos equipos estaban en fase de estudio: Posesiones lentas, toques previsibles, pocas explosiones y cambios de ritmo. Parecía ser que la clave para ambos era generar circuitos de juego por adentro para encontrar un hueco por los costados a la espalda de los laterales o centrales contrarios.

A las dos escuadras les costaba construir y una variante era la media distancia. Enzo Fernández probó desde afuera y en un tiro que parecía más sencillo, Livakovic lo desactivó con algo de suspenso.

En la mitad del primer tiempo, en una salida ArgentinaEnzo Fernández, filtró una pelota precisa para Julián Álvarez que se coló entre los dos centrales y el arquero croata, que había quedado mano a mano con el delantero del Manchester City, le provocó penal.

El pateador, conocido por todos, el encargado Lionel Messi, con una pegada letal que se le hizo inatajable para Livakovic, le pegó con convicción e hizo explotar las gargantas de los argentinos. La Pulga con este tanto se convertía en el máximo goleador de Argentina en los mundiales con  11 goles. En un encuentro que no tenía muchas acciones de gol, la Selección se ponía en ventaja.

Cuando Croacia estaba procesando el golpe, una contra de área a área comandada por Julián Álvarez, quien a pura potencia se llevó la pelota entre los defensores balcánicos, definió suavemente con una categoría y una sangre fría propia de un futbolista de su jerarquía y estiraba la ventaja para la Albiceleste.

El segundo tiempo, Croacia, lógicamente ante el apremio de la derrota parcial, adelantó sus líneas e intento ser más incisivo. Sin embargo y a pesar de la posesión de la pelota, Argentina en una conexión entre Messi Enzo Fernández, derivó en un remate de la Pulga que podría haber sido el tercero. Así se configuraba el comienzo del segundo tiempo.

Tal es así, que Lionel Scaloni optó por una línea de 5 con el ingreso de Lisandro Martínez y la salida de Leandro Paredes. 5-3-2 era el esquema que implementaba el DT Albiceleste, quien también sacó a Rodrigo De Paul y dispuso que Exequiel Palacios ocupe su lugar en la mitad de la cancha.

Pero que le importa a Messi el sistema táctico. La Pulga apiló jugadores, sacó a bailar a la defensa croata, se metió al área, desbordó y divisó a Julián Álvarez quien conectó el centro atrás. 3 a 0 y a disfrutar. Argentina goleaba y festejaba.