Nuevo trabajo de Gabriel Buffa

El profesor Gabriel Buffa suma otro trabajo a su extensa e interesante obra literaria, totalmente autosugestionada, desde nuestra ciudad para todo el país.

La nueva publicación es: Condarco: La Vuelta Redonda. Acerca de Sucesos Actuados por el Gran Ingeniero Argentino (Novela Histórica, Artesanal, Edición limitada, 97 págs.). La misma trata del cruce de los Andes llevado a cabo en soledad por el tucumano multifacético Álvarez Condarco en 1816, en misión de espía y para presentarse ante Marcó del Pont, autoridad española en Santiago, Chile.

El Gobernador Marcó del Pont -siempre de soslayo- nada indicará al peregrino sobre el viaje de marras, ni preguntará siquiera. En vez de cierta admiración por la cabalgata exigente y cumplida, Marcó escucha el rango del visitante anunciado y atina a cabecear levemente como único símbolo de amabilidad. Quedará la deuda de adornar a Condarco con un cumplido y solo tratará el asunto como un mero trámite administrativo que tiene sus minutos contados. Aquél será el patético anfitrión en su feudo ficticio, un tonto calificado. No obstante esta gracia, el Mensajero respirará muerte en los próximos momentos en la madriguera indeseada.

  A Marcó pues, es a quien entregará en manos enguantadas -por medio de un ayudante, claro- el documento de relieve que ha llevado enrollado en toda la aventura reciente, la copia del Acta de la Independencia de las Provincias Unidas del Río de la Plata. Desplegado el papel con distinción como es el modo educado, suelta las letras exquisitas del copiador: “En la Benemérita y Muy Digna Ciudad de San Miguel de Tucumán, a nueve días del mes de Julio de mil ochocientos dieciséis…”. Ello empieza a leer el mandamás en su caja de cristal, junto a secretarios y con el rostro marcial que va cambiando de fisonomía con el correr de las líneas.

  El jerarca europeo, un figurín más de ridícula alcurnia, vestido con calzón granate de dos perneras esperaba ciertamente otra cosa del forastero, no lo que ha recibido como deshonra o como ofensa marrullera. El Don creería que el Mensajero portaba nada más que un pliego del gobierno rebelde de Buenos Aires solicitando su real gracia para tratar las condiciones de la rendición inmediata e incondicional.