Junio de 1982, los últimos días de la guerra en Malvinas
En el amanecer del día 12 de junio los ingleses consolidan sus posiciones en los Montes Dos Hermanas, Harriet y Longdon y comienzan a organizar el asalto final de las posiciones argentinas para tomar Puerto Argentino. La Guardia Escocesa había de atacar el monte Tumbledown, el Batallón Gurkha el monte William y el 2. º Batallón Paracaidista Wireless Ridge.
Batalla de Wireless Ridge
El teniente coronel David Chaundler asumió de comandante del 2. º Batallón Paracaidista tras la muerte del teniente coronel Herbert Jones en la batalla de Pradera del Ganso, con la experiencia del combate (80 bajas en Pradera del Ganso), este nuevo jefe solicito 48 horas de bombardeo antes de atacar. En las últimas horas del 13 de junio, la Compañía D comenzó el ataque, avanzando hacia Rough Diamond, la colina al noroeste de Monte Longdon, antes de perder esta posición, el comandante de la X Brigada había tratado de reforzar la Compañía C con un pelotón del Regimiento de Infantería 1 Patricios que había recientemente llegado de Comodoro Rivadavia. Cuando la Compañía D alcanzó la colina, los paracaidistas encontraron que la Compañía C del Regimiento de Infantería 7 y los recientemente llegados refuerzos del continente, se habían retirado debido al intenso bombardeo. Mientras los hombres del Mayor Philip Neame ocupaban la posición, el regimiento argentino abrió fuego contra Monte Longdon, con cañones sin retroceso, cohetes y morteros, causando varias bajas en el 3er Batallón, del Regimiento de Paracaidistas. Con un masivo fuego de apoyo desplegado, las Compañías A y B que estaban convencidos de que el enemigo ocupando «Apple Pie» (Torta de Manzana) había sido derrotado, comenzaron a avanzar con confianza, pero pronto encontraron una fuerte resistencia. Los paracaidistas se encontraron bajo intenso fuego de ametralladora argentinas; y respondieron con un fuego devastador de ametralladoras y cañones de los tanques de los Blues and Royals. La Compañía C del 2 Para, luego de ser trasladado desde su línea de partida al norte, procedió a avanzar a una posición al este de Wireless Ridge, donde encontraron una posición de pelotón argentino abandonado. Alrededor de las 4.30 am, el teniente coronel Giménez sabía que el Regimiento de Infantería 7 había sido derrotado completamente; “Se perdieron las comunicaciones, todo mi regimiento está acabado” aunque otras unidades agregadas continuaban combatiendo. La Compañía D del mayor Neame comenzó el asalto final desde el extremo occidental de Wireless Ridge, con el apoyo de fuego intenso de 114 mm de la fragata HMS Ambuscade, los tanques livianos, doce piezas de artillería de 105 mm, varios morteros y misiles pesados antitanque MILAN. Antes de este asalto, la plana mayor de la Brigada de Infantería Mecanizada X había enviado al desmontado Escuadrón de Exploración de Caballería Blindada 10 para hacer un contraataque en las rocas occidentales de Wireless Ridge. El capitán Rodrigo Alejandro Soloaga fue particularmente eficaz en persuadir a sus hombres en abrir fuego contra los tanques livianos británicos, el Pelotón anti-tanques Milán, el Pelotón de Ametralladora GPMG del 2 PARA en «Apple Pie», mientras que el mando del Regimiento 7 se reorganizaba. En dos horas, la unidad de caballería argentina sufrió cinco muertos y unos 20 o 30 heridos. Los hombres del mayor Neame tomaron la primera mitad del objetivo después de una dura lucha contra un pelotón de comunicaciones al mando del subteniente Jorge Alberto Guidobono24 reforzado por un pelotón de paracaidistas argentinos al mando del subteniente Gustavo Alberto Aimara del Regimiento de Infantería Aerotransportado 2 General Balcarce (recientemente llegados de Comodoro Rivadavia), los ingleses sobrepasaron la posición pero se encontraron con un feroz contraataque de la Compañía A «Tacuarí» del capitán Rubén Oscar Zunino del Regimiento 3 quienes se habían adelantado en camiones hacia Monte Longdon durante los combates dos noches anteriores, pero sólo habían llegado a la zona de Moody Brook, Contando con el apoyo del Pelotón de Morteros de 81 mm del teniente José Luis Dobroevic. Los oficiales y suboficiales del mayor Neame reagruparon a los dispersados paracaidistas para capturar la parte final de su objetivo y enfrentando un intenso fuego, los argentinos tras quedarse sin municiones, cesaron el contraataque y se retiraron bajo el fuego de cobertura de ametralladoras de apoyo, controlada por el teniente Horacio Alejandro Mones Ruiz de la Compañía «Tacuari». La batalla todavía no había terminado. Uno de los oficiales de la Plana Mayor del Ejército Argentino, el teniente coronel Eugenio Dalton (jefe de Operaciones de la Brigada X), fue visto durante la oscuridad conduciendo un jeep afuera de la capital, reagrupando a los soldados dispersos y conduciéndolos a nuevas posiciones, pese al fuerte fuego naval que caía a sus alrededores. Antes del amanecer del 14 de junio, unos 200 sobrevivientes de la Batalla de Wireless Ridge habían sido reunidos por Dalton para formar, una línea defensiva de último recurso frente a las ahora silenciadas piezas del Grupo de Artillería Aerotransportado 4 en cercanías del Arroyo Felton. Cerca de la iglesia de la capital malvinense, el mayor Carlos Carrizo Salvadores (segundo al mando del Regimiento 7), con la ayuda del padre José Fernández, reunieron a unos 50 sobrevivientes del Regimiento lanzando un contraataque cerca de los destruidos cuarteles de Moody Brook, pero fueron detenidos al último momento por intenso fuego de la artillería británica. En la etapa final de la batalla, el Centro de Operaciones Conjuntas (CEOPECON) en Comodoro Rivadavia había ofrecido el uso de cazabombarderos Skyhawk con bombas napalm, pero el general de brigada Oscar Luis Jofre no aceptó la oferta en la creencia de que la respuesta británica sería igual de severa o peor.
Combate en la Península de Camber
La noche del 13 de junio, una fuerza compuesta por efectivos de los Marines Reales, del Servicio Aéreo Especial y del Escuadrón de Botes Especial intentó desembarcar en la península Camber19 para distraer la atención del ataque de británico sobre Wireless Ridge, y aliviar la batalla del 2.º Batallón de Paracaidistas. Esa península estaba defendida por dos Secciones de Tiradores de Infantería de Marina, una Sección de Tiradores de Marinería del Apostadero Naval y una batería antiaérea del GADA 101 al mando del mayor Jorge Monge. Al detectar el ataque enemigo, la batería y los tiradores argentinos desbarataron la incursión abriendo fuego con sus cañones, ametralladoras y fusiles, los botes ingleses debieron replegarse. Como resultado de la acción, un efectivo del Servicio de Botes Especial y dos integrantes del Servicio Aéreo Especial resultaron heridos. La madrugada del 14 de junio el Comando de la X Brigada de Infantería Mecanizada puso a las Compañías de Comandos 601 y 602 a proteger a la batería. Establecieron una posición de bloqueo en la zona oeste de la península Camber en dirección al monte Longdon, ahí recibieron fuego de artillería abundante por lo que se replegaron a Puerto Argentino.
Batalla del Monte Williams
A las 16:00 horas aproximadamente del 13 de junio, el enemigo desde Harriet lanza un ataque sobre Williams y en dirección al camino que conduce a Puerto Argentino. Esta maniobra es observada por la Compañía Obra del BIM5 en Pony’s Pass y rechazada con fuegos de artillería propia. A las 22:15, se inicia un ataque enemigo simultáneo sobre Pony’s-Williams donde se posiciona la Compañía Obra/BIM5 y Wirelles Ridge lugar que ocupa el RI7 del Ejército, media hora después mientras el ataque enemigo apoyado por un violento fuego de artillería comienza a desarticular el sector de Wireless Ridge; la Compañía Obra/BIM5 rechaza el ataque en Pony’s Pass y a 23:26 horas, por orden del Comandante del BIM5 inicia el repliegue parcialmente aferrada y con bajas, luego de la batalla, un grupo de gurkhas del ejército británico se desviaron desde Tumbledown, avanzando hacia el cerro Zapador para capturarlo e ingresar a la capital.
Batalla del monte Tumbledown
El 13 de junio de 1982 a las 23 horas aproximadamente la 5. ª Brigada de Infantería del Ejército Británico lanzó en ataque sobre la altura de Tumbledown. El batallón de infantería de marina N°5 argentino había sido reforzado con la agregación de la Compañía de Ingenieros Anfibios, una batería del Regimiento de Artillería Antiaérea N.º 1, tres baterías de cañones de 30 mm y misiles antiaéreos Tigercat del Batallón Antiaéreo N.º 1 de Infantería de Marina y una compañía de ametralladoras pesadas calibre 12,7 mm de la Infantería de Marina con veintisiete ametralladoras Browning. También fue agregado al batallón un pelotón antitanque Bantam. Las posiciones del BIM 5 alrededor de Tumbledown fueron bombardeadas por buques de guerra de la Marina Real a partir del 1 de mayo y por los cazabombarderos británicos Harrier a partir del 1 de junio. A la hora del inicio de la batalla, la Compañía Nácar ocupaba Tumbledown. La Compañía Obra al mando del teniente de corbeta Ricardo Luis Quiroga estaba en Monte William, al sur de Tumbledown. La Compañía B del RI Mec. 6 bajo el mando del mayor Oscar Ramón Jaimet formaba parte de la reserva y estaba detrás de la Compañía Nácar. La Compañía Mar del teniente de fragata Julio César Binotti ocupaba Sapper Hill. En la mañana del 12 de junio, las compañías de la Guardia Escocesa fueron trasladadas en helicóptero desde su posición en Bluff Cove a un área de montaje cerca de Goat Ridge, al oeste del Monte Tumbledown. El plan británico requería un ataque de distracción al sur del monte por un pelotón reforzado de la Guardia Escocesa asistido por cuatro tanques ligeros del Blues and Royals, mientras que el ataque principal sería un avance de tres fases proveniente desde el oeste del Monte Tumbledown. En la primera fase, la Compañía G tomaría el extremo occidental del cerro. En la segunda fase, la Compañía Flanco Izquierdo pasaría a través del área ocupada por los hombres de la compañía G para capturar el centro de la cumbre, en la tercera fase, la Compañía Flanco Derecho por el flanco izquierdo para asegurar el extremo oriental de Tumbledown. Se había previsto inicialmente un asalto durante el día, pero se aplazó a petición del teniente coronel Mike Scott. En una reunión con sus comandantes de compañía, el consenso fue que el asalto cuesta arriba por el terreno duro de Tumbledown en plena luz del día sería muy arriesgado. Al amanecer del 13 de junio, el batallón de guardias escoceses, perteneciente a la 5° Brigada, recibió la orden de tomar frontalmente y al asalto Tumbledown mientras el batallón de Gurkha Rifles, del teniente coronel David Morgan atacaba Monte William para cubrir su flanco derecho. Media hora después del comienzo del ataque de distracción contra Monte William, la Compañía G del mayor Dalzel-Job comenzó su avance de casi dos kilómetros. Alcanzaron su objetivo Top Sail sin ser detectados. La tropa ocupó el extremo occidental de la montaña fácilmente por encontrarse sin defensores. La compañía a órdenes del mayor John Kiszley se desplazó por el flanco izquierdo y llegaron a la región central de la altura sin oposición. Luego se encontraron bajo fuego intenso. Los argentinos dirigieron fuerte fuego de morteros, granadas de fusiles antitanques, ametralladoras MAG y fusiles FAL contra la compañía británica, consiguiendo rechazar la primera embestida británica con ayuda de los hombres que estaban con el teniente de corbeta De Marco en el observatorio de artillería, en la cima de Mast Head. Una sección de la Compañía de Ingenieros Anfibios defendió las rocas doscientos metros detrás de la 4. ª Sección del teniente Carlos Vázquez y la Sección de Exploración del suboficial Julio Saturnino del BIM 5. En el centro y detrás de la 4. ª Sección estaban los soldados de la sección mixta de los sobrevivientes de las secciones de los subtenientes Oscar Augusto Silva, Marcelo Llambías Pravaz y Celestino Mosteirin, quienes habían combatido en el Monte Dos Hermanas, Goat Ridge y Monte Harriet. Vázquez también dependía del apoyo de fuego de la Sección de Morteros a cargo de los suboficiales David Ramos y Lucio Monzón, instalados en La Terraza a unos quinientos o seiscientos cincuenta metros a retaguardia de la 4.ª Sección, con veinte conscriptos. Las cuatro secciones formaban una especie de triángulo. En el extremo oeste estaban los efectivos de Castillo. Al sureste de esa posición y hasta unos ciento cincuenta metros de distancia estaba la gente de Vázquez. Unos cincuenta metros al este de Castillo y unos cien metros al noroeste de Vázquez estaba la sección de Silva. Durante más de cuatro horas, las tropas argentinas contuvieron a dos compañías británicas. La Guardia Escocesa tiraba cohetes antitanques. Los argentinos disparaban granadas de fusil y ametralladoras protegidas en sus refugios de roca. Los combatientes a órdenes de Vázquez, Castillo, Silva, Ramos y Monzón resistieron y la Guardia Escocesa podía escuchar a algunos de los argentinos gritando frases obscenas en inglés. Mientras tanto, dos fragatas de la Royal Navy, HMS Yarmouth y HMS Active, bombardeaban Tumbledown con sus cañones. Para ayudar a identificar y rechazar al enemigo, los hombres de la Sección de Morteros de la Compañía Nácar lanzaron bengalas y bombas de morteros sobre los efectivos de los mayores Kiszely y Dalzel-Job, Robacio, comandante de las tropas argentinas comenzó a preparar el contraataque en Mast Head, ordenó a la Compañía Mar prepararse para que lo llevara a cabo y se requirió al Comando de la Brigada X, empeñar alguna reserva para mantener Sapper Hill y evitar su pérdida por un ataque por el flanco o desembarco helitransportado. Para ese entonces, las compañías de infantería argentinas estaban bloqueando el avance británico en la zona de Tumbledown-William. La lucha fue difícil para la Left Flank Company. Los argentinos habían apostado bien sus ametralladoras, morteros y francotiradores. En un momento el coronel Scott pensó que el 2. º Batallón de la Guardia Escocesa tendría que retirarse para atacar de nuevo la noche siguiente. A las 02:30 Kiszely lanzó un nuevo ataque de las principales líneas de trincheras argentinas en Tumbledown. Tras un combate frenético, los hombres de Kiszely consiguieron llegar a la cima de Tumbledown. Pero en el trayecto había perdido a la mitad de la compañía entre muertos, heridos y dispersos en la confusión del combate nocturno. Al ver que el jefe la Compañía Left Flank se encontraba en medio de la posición de Vázquez, los Pelotones 14 y 15 se vieron inspirados en hacer el último empuje a través del campo abierto para llegar a estar cara a cara con los defensores argentinos en Mast Head. Los supervivientes de ambas Compañías Left Flank y Right Flank se agruparon en las trincheras y fortificaciones argentinas conquistadas. El teniente de navío Villarraza pidió refuerzos al mando del Batallón 5, ya que sin ellos no podrían reforzar las posiciones de Vázquez que aún estaban en manos de los argentinos. La Compañía Piribebuy, al mando del Mayor Jaimet fue enviada en apoyo del pelotón de Miño que estaba preparando un contraataque, reuniéndose con Villarraza cerca las 04:30. Con los refuerzos obtenidos, Villarraza se dedicó a limpiar de soldados británicos el resto de trincheras y fortificaciones de Mast Head, recibiendo un continuo bombardeo de la artillería británica. A las 05:00 del 14 de junio, la 3. ª Sección a órdenes del subteniente Augusto Esteban Vilgré La Madrid, de la Compañía B del RI Mec 6, iniciaron su contraataque contra la Compañía Flanco Izquierdo en Tumbledown, junto con la sección de Ingenieros Anfibios del teniente Miño. Chocaron con los hombres adelantados del mayor Kiszely. En tanto los ingleses con la compañía Flanco Derecho continuaban atacando pero en un determinado momento tuvieron que retroceder por el fuego de los morteros argentinos, para luego reanudar el ataque. A las 10:00 de la mañana y tras un fuerte bombardeo de artillería para ablandar las posiciones argentinas, las compañías Left Flank y Right Flank, al mando del teniente coronel Scott consiguieron tras una ardua lucha llegar al extremo final de Tumbledown, la tropas argentinas comenzaron un repliegue hacia Sapper Hill para continuar hacia Puerto Argentino, el retiro fue ordenado y protegido por la compañía Mar que seguía combatiendo, a las 13 horas se produce el último enfrentamiento, cuando ya lo comandantes de ambas naciones estaban acordando el cese del fuego, que si bien quedo establecido el 14 de junio como día de la redición , en realidad la misma se firmó en la madrugada del 15 , uno de los motivos, la negativa del brigadier Crespo , Jefe de la Fuerza Aérea Sur a hacerlo. Finalmente los ingleses se tuvieron que contentar con la aceptación por parte de Crespo de solo cesar el fuego.
20 de junio de 1982- Rendición de Las Sándwich del Sud
El archipiélago de las Sándwich del Sur, se halla situado al sudeste de la isla San Pedro, entre los paralelos 56º 14′ y 59º 28′ sur, y entre los meridianos 26º 13′ y 28º 08′ oeste, con una latitud de 357 kilómetros y una longitud de 110 kilómetros, cubre una superficie total aproximada de 300 km². Constituye el grupo más oriental de islas sub.-antárticas y también el límite terrestre oriental del dominio marítimo argentino, dista unos 2.487 Km. de la ciudad de Ushuaia y unos 12.234 Km. de la Londres. Consta de una cadena de once islas: Zavodovski, Leskov, Visokoi, Candelaria, Vindicación, Saunders, Jorge, Blanco, Bellingshausen, Morrell y Cook. Las Islas Zavodovski, Leskov y Visokoi se las denomina Grupo Marqués de Traverse.
El 14 de diciembre de 1955 se crea el refugio Tte. Esquivel y a partir de 1976 se establece la Base Corbeta Uruguay.
Conocida la rendición del 14 de junio de 1982 el día 15 el jefe de la base pide instrucciones a la superioridad, la cual le indica que en virtud de los acuerdos previos al conflicto deben permanecer en el sitio y eventualmente resistir el desalojo. El día 19 informa que 3 helicópteros sobrevuelan mientras el HMS Endurance desembarca tropas, por lo que teniendo solo una dotación de 8 hombres y armas livianas procede a quemar la documentación y destruir los equipos de comunicación, a las 20 has del 20 de junio, Día de la Bandera procede a firmar la rendición y así termina formalmente la guerra de Malvinas, posteriormente en diciembre de ese mismo año Inglaterra destruye la instalaciones de dicha base.
El regreso de las tropas argentinas
A bordo del transatlántico británico Canberra, más de 4 mil soldados argentinos que habían peleado en la guerra de Malvinas regresaron al continente el 19 de junio de 1982 y los madrynenses les dieron una conmovedora bienvenida. Gestos de profundo afecto de parte de los pobladores que se conmovieron cuando vieron el movimiento de tropas en derredor del Muelle Almirante Storni, de ahí partieron a sus cuarteles respectivos para seguir viaje a sus casas y por mucho tiempo hacia el ostracismo, la victoria tiene tantos padres como protagonistas, la derrota ninguno y ocultar sus consecuencias es un buen motivo para cambiar la versión de los hechos. Mucho ha sido el padecimiento durante todos estos años de post guerra, de quienes regresaban con el peso de una derrota militar, lo que ni ellos sabían es que entre sus heridas y abonada por la sangre dejada en Malvinas traían la democracia para todo el continente americano. Nada más terminada la guerra y Ronald Reagan daba instrucciones precisas a su diplomacia para desprenderse de las dictaduras ambivalentes a sus intereses durante la guerra, no se podían permitir que otro dictador díscolo encontrara un buen motivo para revelárseles y que su pueblo, fundamentalmente la juventud lo siguiera, ellos mismos le habían dicho a los ingleses que la guerra sería lo más parecido a un picnic , que cuando ellos desembarcara en Malvinas, los soldados argentinos, sometidos por la dictadura se irían rindiendo a su paso, recibiéndolos casi como liberadores, y no fue así, más allá de la animadversión con que contemplabas a la misma, antepusieron a ello, su amor a la Patria, su orgullo de ser argentinos y combatieron con real valía y coraje, en inferioridad de condiciones, padeciendo frio y hambre, y con comandantes que en algunos casos no estuvieron a la altura de las circunstancias. El riesgo de otra afrenta para los E.E.U.U. no podía correrse y rápidamente se debía volver a las democracias, solo quedarían en pie Stroessner en Paraguay, “legitimado” por elecciones y Pinochet en Chile pues era el único que apoyo Inglaterra en la guerra siendo un aliado fundamental en ella. Derrotados como soldados, pese al valor demostrado, victoriosos como ciudadanos, aunque nadie se los reconociera, regresaron nuestros soldados: Honor y Gloria para ellos. Viva La Patria.
29 de Junio una fecha histórica para nuestra soberanía
Descubrimiento de las islas Georgias del Sur – San Pedro, por una expedición española.
El 29 de junio de 1756, yendo de Valparaíso a Buenos Aires, la nave española León, capitaneada por Gregorio Jerez, descubre un grupo de islas en el Atlántico Sur a las que bautizan como las «Islas de San Pedro», por ser el día de ese santo. Dos décadas después, el capitán inglés James Cook se dirigió a ellas para tomar posesión y llamarlas Georgias del Sur. Ubicado a unos 1300 km al sudeste de las islas Malvinas, éste archipiélago está compuesto de una gran isla conocida como San Pedro y más de una docena de islas menores.
Elìas Antonio Almada
DNI 14936811
almada-22@hotmail.com
Fuentes: “La Nueva” Bahía blanca. “El País” España, “Infobae” Buenos Aires, Desde el frente. Batallón de Infantería de Marina No. 5. Carlos H. Robacio y Jorge Hernández. Publicado en 1996 por el Centro Naval, Página oficial de Armada Argentina – Gesta de Malvinas, Dirección De Cultura y Educación de la Provincia de Buenos Aires, Fundación Malvina, Fundación Nuestromar, Conflicto del Atlántico Sur- Malvinas 1982, Museo Malvinas e Islas del Atlántico Sur, “La Nación” Bueno Aires.




