Ira a juicio el sujeto que saliera a robar con la pulsera electrónica puesta

Se trató esta semana la situación del sujeto acusado por cometer un robo mientras estaba con prisión domiciliaria y bajo control con pulsera electrónica y la causa pasará a juicio, luego de que el juez de Garantías resuelva otras cuestiones.

La audiencia tuvo lugar en el Salón de Audiencias, presidida por el juez de Garantías, Dr. Gustavo Ariel Díaz, encontrándose presentes el Fiscal Auxiliar N° 2, Dr. Juan Pablo Gile y el defensor del acusado David Orlando Lucero, de 32 años, el doctor José Ostolaza.

Cabe recordar que el sujeto acusado está actualmente alojado en la UP4, desde el día que cometiera violación de su arresto domiciliario y robo, lo que hizo acompañado por un menor.

Lucero, estaba además acusado de un hecho por violencia de género, por lo que estaba con prisión preventiva domiciliaria con la tobillera, señalándose que finalmente fue sobreseído de uno de los hechos ya que no se pudo comprobar que lo haya cometido.

El cambio de abogado, ya que estaba representado por el doctor Jair Gay, demoró los plazos y fue esta semana que se presentaron las partes para solicitar la elevación a juicio y presentar ante el juez las evidencia y los testigos de partes que deberán declarar en debate, trascendiendo que hubo cuestionamientos de ambas partes, por lo que el juez de Garantías deberá resolver que testigos irán al debate y que evidencias son aceptadas definitivamente.

En la audiencia, el doctor Ostolaza solicitó se morigere la medida y se le de la prisión domiciliara bajo cuidado de una persona y pulsera electrónica, lo que le fue denegado teniendo en cuenta los antecedentes de este sujeto que ya violó un arresto domiciliario en día del robo y también se habría ido del domicilio en otras oportunidades, ya que la alarma de la pulsera se disparó varias veces, aludiendo su defensor que era por supuestas falles de ese elemento de seguridad. La negativa del juez al defensor, llevó a Ostolaza a presentar una apelación, la que será tratada esta semana, resolviéndose si se mantiene la preventiva por 90 días o se la morigera.

El caso sin dudas tiene ribetes insólitos dada la actitud que tuvo Lucero durante su detención, en la cual muchos vecinos decían a las autoridades que este sujeto andaba por la calle pese a la pulsera o tobillera y al parecer, lo que hacía era salir periódicamente para probar los tiempos en que saltaba la alarma y así calcular sus movimientos, lo que no pudo ser descubierto, ya que cada vez que llegaba la policía, Lucero regresaba al domicilio.