En la noche del sábado 21 de agosto del corriente, una familia de Concepción del Uruguay, vivió un hecho delictivo de características traumáticas, cuando desconocidos ingresaron a su domicilio de calle Doctor Clarck, entre Almafuerte y Ereño y los asaltaro.
Fueron cuatro los individuos que con sus rostros cubiertos con barbijos, entraron por un garaje y sorprendieron al matrimonio y su hijo menor de edad, a los que amenazaron con armas de fuego y les robaron dinero en efectivo y otros elementos, escapándose del lugar.
Con el correr de las horas, la Policía actuando bajo directivas de la Fiscalía de la doctora María Occhi, logró individualizar a los presuntos autores y esto llevó a la detención de dos sujetos y el secuestro de elementos de vital importancia para la investigación, entre ellos el rodado en el cual se habrían movilizado.
Por al caso quedaron imputados Cristian Andres Marclay de 20 años de edad y Raúl Alejandro Acosta de 37, ambos con prisión preventiva y representados por el doctor José Pedro Peluffo.
En estos días, se volvió a tratar la situación de ambos, ya que se venció la primara medida, por lo que la fiscal Occhi, solicitó la prórroga.
Concedida la palabra la Agente Fiscal explicó se presentaba la remisión de la causa a juicio, por lo que se precipitan riesgos para las víctimas y testigos que deben concurrir a prestar declaración testimonial, resaltando que sólo se han individualizado a dos personas vinculadas al hecho, restando dos aún de ser ubicadas.
La fiscal resaltó el grave hecho ocurrido en el centro de la ciudad, inusitado, y la única manera de que las víctimas puedan ir a prestar declaración tranquilos al debate, es con la continuidad de los co-imputados en sus lugares de alojamiento, recordando que la pena será de cumplimiento efectivo, por ello solicitó se mantenga la prisión preventiva hasta que se lleve a cabo la audiencia de debate, o el plazo de noventa días.
A su turno, el defensor Dr. José Pedro Peluffo, manifiesta que en principio se iba a oponer, transcurrieron tres meses de la detención, y en aquella primera audiencia se argumentaron genéricamente riesgos procesales, por cuantía de la pena, ahora hablan de cuatro personas, y dos personas quedan afuera, pero esta familia no se sintió intimidada por estas personas que están afuera, asegurando que los riesgos procesales han desaparecido.
El defensor hizo mención de que su cliente es joven y recién está asomando a la vida, vive enfrente de la Comisaría, sus dos puertas dan al frente, y se saludan, en tanto que Acosta vive con su madre, en Barrio V. Obrego, y nunca se ha definido la falta de arraigo, resaltando que si hay dos personas afuera, podrían haber amedrentado antes.
El defensor propuso la Prisión Preventiva morigerada, y si se hace lugar, sea con monitoreo electrónico.
Escuchadas las pates, se dispuso hacer lugar al pedido fiscal, por lo que los co-imputados Cristian Andres Marclay y Raúl Alejandro Acosta, continuaran bajo la prisión preventiva, en orden a los delitos de “Robo agravado por el uso de arma de fuego cuya aptitud para el disparo no ha podido acreditarse”, por el término de 90 días.




