Recomendaciones especiales para evitar accidentes viales

 

En Argentina, en el año 2017 se produjeron 5.420 fallecimientos por siniestros viales, de los cuales 324 (6%) correspondieron a niños menores de 14 años1. Además, según estadísticas preliminares del Instituto de Seguridad y Educación Vial (ISEV)[2], en 2019 el 39,3% de las muertes se dio en la franja etaria de entre 16 y 30 años y el 43,5% de los siniestros correspondió a conductores de entre 17 y 30 años. En cuanto al horario de ocurrencia, 1 de cada 3 (34,5%) se originó entre las 6 am y las 12 del mediodía.

PEATONES

Como norma general, se acepta que la mayoría de los niños aprenden, recuerdan y ejecutan con eficiencia las reglas de seguridad peatonal entre los 7 y 9 años. Se supone que esto se logra gradualmente y se estimula con el ejemplo y el señalamiento permanente de padres, cuidadores y docentes, entre otros.

Por debajo de esa edad, aun con un buen entrenamiento, las reacciones de los niños son imprevisibles y su capacidad de concentración es muy variable, por lo que dependen para su seguridad de la presencia de un adulto a su lado.

En la calle no sólo es necesaria la atención permanente, sino que además el niño debe ser llevado de la mano, sobre todo los menores de 4 ó 5 años.

Cuidado de los niños en la calle

Es obvio que este cuidado debe estar a cargo de un adulto apto físicamente. La compañía de preadolescentes o adolescentes o de abuelos muy ancianos, más allá de su indudable buena intención, puede no ser efectiva en momentos de emergencia.

Una sola persona puede proteger eficientemente a dos niños pequeños, sin embargo es importante tener presente que llevar a un bebé de pocos meses en brazos disminuye la posibilidad de vigilancia y contención de otros eventuales acompañantes que no tengan todavía la noción del peligro.

Durante el desplazamiento por la vereda, los más pequeños deben ir del lado opuesto a la calle. Los mayorcitos pueden ir un par de metros adelante (nunca detrás) de los adultos, para poder advertirles de eventuales riesgos.

Cuando no se puede caminar por la vereda

La interrupción de la vereda por reparaciones, obras en construcción y vehículos mal estacionados es frecuente. Si es una calle o avenida de mucho tránsito, no debe dudarse en retroceder a la esquina, cruzar por la senda peatonal y utilizar la vereda opuesta.

Salida de vehículos

La mayoría de los edificios y playas de estacionamiento tienen señales luminosas y/o sonoras que indican cuándo sale un vehículo. Los garajes de casas particulares carecen de avisos y es frecuente la salida de vehículos “marcha atrás”. Por ello, es fundamental estar atento a esta circunstancia.

Cómo cruzar la calle

El cruce de la calle debe hacerse por las sendas peatonales marcadas en el pavimento. Si existieran semáforos debe atenderse a sus indicaciones. Si un lugar tiene pasarelas aéreas y se está en compañía de niños, debe optarse sin dudar por usarlas.

La costumbre de detenerse primero, luego mirar atentamente a ambos lados y cruzar sin correr, pero sin demoras, es lo más seguro, no importa que se trate de calles de mano única o avenidas de doble mano.

El adulto debe tener muy en cuenta que los menores de 6 ó 7 años tienen serias dificultades para evaluar la distancia y la velocidad de cualquier vehículo que tienen a la vista. A esa edad todavía no son capaces de tener en cuenta varias cosas a la vez.

El cruce de la calle con un bebé en brazos o en un cochecito, y otro niño tomado de la otra mano exige la concentración de un adulto y aptitud física para una emergencia. Una vez más recordamos que no es una tarea para adolescentes o personas muy ancianas.

No bajar el cochecito del bebé a la calle hasta no tener habilitado el paso. No esperar la señal del semáforo con el cochecito en la calle.

Recuerde que:

El uso de auriculares para caminar o correr disminuye la percepción de cualquier señal sonora y contribuye a la desconcentración.

Aunque el semáforo nos esté dando paso, igual debemos tener precaución y observar atentamente el comportamiento de los vehículos antes de iniciar el cruce.

 

BICICLETAS

Es fundamental que los niños y adolescentes aprendan a ser conductores responsables de bicicletas. Los adultos deben enseñarles las leyes de tránsito y los riesgos a los que se someten al andar en bicicleta por la calle. Para lograr este aprendizaje, en sus comienzos deben ser acompañados por adultos. Los docentes deben comprometerse, a lo largo de toda la escolaridad, con la enseñanza de la educación vial. Se desaconseja que niños menores de 12 circulen en bicicleta por las calles.

Prevención

  • El tamaño de la bicicleta debe ser adecuado al tamaño del niño; una forma sencilla para saberlo es controlar que el niño sentado alcance a tocar el suelo con los pies.
  • El casco es un importante medio de protección para conductores de bicicleta, que debe ser utilizado cada vez que se emplee este medio de transporte.
  • Los manubrios y las manijas de frenos deben estar protegidos por elementos poco prominentes y elásticos, por ejemplo goma.
  • Es importante enseñar a los niños las señales que deben realizar para ser vistos por el resto de los conductores y advertirles el peligro que significa movilizarse en bicicleta en horas de la noche.
  • Si bien es riesgoso andar en bicicleta de noche, en caso de tener que hacerlo, es aconsejable llevar ropas blancas o fluorescentes, luz delantera, ojo de gato trasero y luces en ambas ruedas de la bicicleta.
  • No circular en contramano. Las bicicletas deben respetar los sentidos de las calles como cualquier vehículo.
  • Debemos informarles a los usuarios de bicicleta sobre las limitaciones del rodado en cuanto a su resistencia y a la pérdida del equilibrio cuando se usa de manera inadecuada.
  • Tener en cuenta que el diseño y material con que está construida la bicicleta deben ser los que correspondan para el terreno por donde va a circular. Por ejemplo: una unidad construida para piso liso no puede circular cotidianamente por adoquines o calles de tierra, ya que si se la utiliza de esa forma, es muy posible que se rompa imprevistamente la horquilla, pudiendo ocasionar una lesión a su conductor.
  • Recordemos que la bicicleta está diseñada para el transporte de una sola persona sentada en su silla y que por seguridad no se debe llevar pasajeros en ella.
  • Los pesos deben transportarse en un portaequipaje sobre la rueda trasera, ya que hacerlo sobre la delantera disminuye su maniobrabilidad.
  • No llevar niños sentados delante del conductor.
  • La bicicleta debe tener protector de la rueda trasera y de la cadena.
  • Es importante que el ciclista esté atento a la apertura imprevista de las puertas de los autos estacionados.

Recuerde que:

  • Se recomienda transitar en bicisendas o ciclovías, resulta muy difícil moverse en bicicleta en medio del tránsito de la ciudad; por ello las comunidades deben esforzarse en la creación de ciclovías.
  • Nuestras leyes vigentes prohíben a menores de 12 años circular en bicicleta por la calle.

 

MOTOCICLETAS

Es necesario considerar que la Ley Nacional de Tránsito 24.449 no prohíbe el traslado de menores en motocicletas y se limita a señalar que todo ocupante debe contar con su casco. No obstante, algunas jurisdicciones -como es el caso de la provincia de Córdoba o la Ciudad Autónoma de Buenos Aires- lo restringen a través de sus leyes provinciales, tomando como criterio la edad en que conciben que el menor alcanza una corpulencia suficiente para sujetarse correctamente a la motocicleta. Por ejemplo, en el caso de Córdoba, la Ley 8.560 en su artículo 39 establece un mínimo de 10 años para circular en moto, mientras que en CABA la Ley 2.148 en el artículo 5.3.2 inciso “g” dispone de una edad mínima de 16 años.

A pesar de esto, habitualmente vemos niños menores de esta edad trasladados en motocicletas aunque no esté permitido.

Prevención

  • El conductor y acompañante deben usar siempre casco. El mismo debe ser homologado y del tamaño acorde a la cabeza del niño. Siempre debe usarse abrochado.
  • No deben ir más de dos personas por motocicleta.
  • La seguridad de la motocicleta está en relación directa con la responsabilidad del adulto conductor.
  • Se deben respetar en todo momento las normas de prioridad de paso mientras se avanza. El zigzagueo constituye una de las principales causas de accidentes.
  • Centre su atención en el movimiento del tránsito que lo rodea: observe y prevea las maniobras de los demás vehículos y proceda en consecuencia.
  • Si debe frenar, especialmente cuando la calzada está resbaladiza, con manchas de aceite, tierra, etc., coloque siempre el vehículo en posición vertical y en dirección recta.
  • Conserve siempre el espacio suficiente que le permita ejecutar una maniobra imprevista o una frenada hasta la detención total del vehículo.
  • Esté atento a la apertura imprevista de puertas de autos estacionados.
  • No transite de contramano.
  • De noche encienda las luces reglamentarias.
  • El conductor debe mantener la velocidad dentro de los límites que la legislación determina para zonas urbanas y rurales, así como adaptarla a las condiciones del tránsito.

 

AUTOMÓVILES

  • Los niños que miden menos de 150 cm o pesan menos de 40 kilos deben viajar en su correspondiente Silla de Retención Infantil (SRI) colocada en el asiento trasero.
  • Los niños que superen las medidas antes mencionadas y los adultos deben usar siempre el cinturón de seguridad.
  • Verifique que se encuentren activadas las trabas de seguridad en las puertas traseras.
  • Mantenga la disciplina adecuada en el auto para evitar que se distraiga el conductor.
  • No permita que saquen los brazos, la cabeza, los juguetes u otros objetos fuera de la ventanilla.
  • Deje libre la luneta trasera de todo tipo de objetos, incluso juguetes, mamaderas y objetos pequeños.
  • Todo ascenso o descenso del auto debe realizarse por las puertas que se encuentran del lado de la vereda. Los niños deben esperar la instrucción de los padres o adultos responsables antes de abrir la puerta.
  • El anochecer es el período más peligroso para manejar.
  • Los ingresos y las salidas de las ciudades son sectores de mucho riesgo.
  • Cualquier distracción de los conductores puede implicar serios riesgos de accidentes. Por tal motivo, no utilice teléfono celular mientras conduce. Si necesita hablar por teléfono detenga el auto en un lugar seguro.
  • Controle que su vehículo esté en buenas condiciones, revise neumáticos, frenos, sistema de amortiguación, luces, funcionamiento de puertas y cinturones de seguridad, etc. Verifique que no ingresen gases del motor al interior del vehículo.
  • Si se viaja en un auto con techo corredizo, es importante evitar que los niños se paren en el asiento asomándose por él.
  • En caso de viajar en una camioneta o pick-up, los niños y adolescentes deben viajar siempre en la cabina. Jamás deben hacerlo en la “caja”, ni aún sentados.
  • A mayor velocidad, mayor es el tiempo y la distancia que se necesitan para detener un vehículo, por ende, más graves son las consecuencias ante un imprevisto. Respetar las velocidades máximas le dará más posibilidades de llegar con éxito a destino.
  • No se debe manejar ningún vehículo si se ha tomado bebidas alcohólicas, ya que aumenta sustancialmente la posibilidad de colisión.
  • Antes de comenzar un viaje es importante comer liviano y no manejar en ayunas.
  • En viajes largos realice paradas frecuentes, al menos cada 2 horas. Pare el vehículo en lugares alejados de la carretera, en áreas de detención o estaciones de servicio, salga del auto y estire las piernas. No trate de recorrer distancias muy largas en un solo día.

 

TRANSPORTES PÚBLICOS

Entendemos por transportes públicos aquellos que utiliza la comunidad para trasladarse y son de uso cotidiano: taxis, remises, colectivos, transportes escolares, subterráneos y trenes.