Centro Antirrábico Municipal: Opinión del médico veterinario Rodolfo Núñez | 03442.com.ar

Centro Antirrábico Municipal: Opinión del médico veterinario Rodolfo Núñez

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Rodolfo Eduardo Núñez, Médico Veterinario, MP 618, que desde el año 2004 hasta el año 2016 fuera jefe de División de Bromatología y Zoonosis a cargo del Centro Antirrábico Municipal, se refirió a lo que este Centro desarrolló durante los últimos años.

El profesional destacó que este lugar, cuestionado por grupos de protección animal, tuvo y tiene la función de atender las denuncias que la comunidad realiza sobre las mordeduras ocasionadas por animales callejeros y con dueños, con la misión de corroborar que éstos animales no padecen la enfermedad de la rabia.

“A partir del año 2001, y ante la propuesta extrema de sacrificar animales en la vía pública (sugerida por ciertas personas) porque la población se había desmadrado, ésta División

junto con un grupo de colaboradores pusieron en conocimiento y ejecución el programa de castraciones masivas de mascotas a cargo del municipio, y fue justamente este centro el que dio respuesta a la comunidad para solucionar civilizadamente una problemática de la ciudad”, destaca en su nota personal de Facebook.

En su relato, Núñez dice “A través de éste centro y con la ayuda de diferentes grupos de trabajo, se realizaron durante estos años, a mi cargo, 13000 castraciones. Ésa es la respuesta que puedo dar a las personas que dicen “eso es una mugre” o “ahí se mueren todos los animales” o “es un edificio inútil” etc. Dichos que sólo les contesto con la cifra anterior y no me preocupan las cosas que no suman, además nunca se sentaron a conversar sobre la problemática con quien les escribe”.

El médico veterinario se refirió a las sugerencias de montar un centro de atención por parte del municipio y no dudó en agregar que “Debo también advertir a las personas que sugieren un hospital, que a mi humilde entender la Municipalidad no lo debe llevar a cabo, ya que afectaría el comercio de mis colegas privados a los cuales por un lado se les cobra impuestos municipales y por el otro se compite con su trabajo. Seguramente se va a escuchar para justificar esto, que solo es para personas indigentes y perros callejeros, pero eso será al principio seguramente y luego se va a desvirtuar como ocurrió con las castraciones, que terminamos operando a mascotas de conciudadanos que podían holgadamente pagar una atención privada, una de las causas por la que deje de operar”.

Defensa del personal

Continuando su extenso relato, Núñez dijo que “También debo decir en favor del personal que trabaja y ha trabajado en el Centro, que son ellos con su esfuerzo de todos los días, incluidos sábados y domingos quienes le dan de comer a los animales que se encuentran ahí y se ocupan de la limpieza del lugar, entre otras cosas. Este esfuerzo a veces reconocido y muchas otras no, se le suman que personas agradecidas han ayudado desinteresadamente con elementos de limpieza y comida, como nuestro supermercado del barrio que nos provee la comida de los animales cuando puede, y ese personal se ha ocupado de realizar adopciones de mascotas que ahí han dejado abandonadas. Además debo decir que nuestro personal es contratado, para aquellos que sugieren que cobran sueldos altos y no trabajan. Sin palabras”.

Molestia al vecindario

En base a su experiencia profesional Núñez explica que la pretensión de algunas personas de ocupar los caniles que allí se encuentran, puede causar otros problemas en la zona, destacando que “Sólo les hago una composición de lugar y me imagino una noche o una siesta con 8 o 10 animales llorando, aullando o ladrando, solo imaginen esa situación y después díganme como la Municipalidad le soluciona el problema a los vecinos. Solucionamos un problema creando otro, patético, propio de quien no conoce la problemática”.

Finalizando su nota, el médico veterinario resalta que “seguramente muchas de estas cosas la sociedad no está enterada y quizás no debería saberlo, solo debería evaluar los resultados de esa política pública realizada, por lo cual asumo el error de no dar a publicidad nuestros actos, es que simplemente trabajamos en dar respuestas a los problemas de nuestros conciudadanos, los cuales SI valoran lo que hemos hecho durante todos estos años. Este programa hasta que tuve injerencia, se había estructurado para que las asociaciones que tenían que ver con la tenencia responsable de mascotas, utilizaran de las 100 castraciones mensuales, 60 para su uso , y que a cambio se ocuparan de realizar una concientización tanto en la vía pública como en las escuelas y eso no se pudo concretar. Quería expresarme por la injusticia en las apreciaciones que se realizan sin preguntar, sin tener la humildad de recurrir a alguien que en conjunto con otras personas creó el programa, que lo ejecutó (repito, 13000 castraciones) y que nunca dejó de ayudar ni cobró por realizar esas operaciones. Tengo un lema en mi vida y es ayudar sin que me lo pidan, además no recogí frutos de un árbol que nunca plante”, concluyó.