La justicia volvió a absolver a todos los acusados por el crimen de Flavia Schiavo
Todo llegó a su fin en esta etapa del caso Flavia Schiavo. La justicia dictó nueva sentencia y los siete imputados por la muerte de la joven uruguayense, ocurrida entre el 10 y el 12 de junio de 1999, fueron absueltos con un fallo unánime, dejando así atrás doce años de ida y vueltas y confirmando de esta manera lo resuelto en los juicios realizados en el 2003 y 2006, que luego fueran anulados por la Corte Suprema de Justicia. Tras la lectura de este fallo, como ocurre siempre, hubo dos caras de la realidad, donde por un lado se reflejaba el dolor y la impotencia de la familia de la víctima y por el otro, la algarabía y satisfacción de los hasta ahora acusados y su allegados. Cruce de miradas y una atmósfera que se hacía irrespirable, se podía percibir entre ambas partes, una que quedó con las manos vacías a la espera de alguna respuesta y la otra que se encontraba con algo esperado desde hacía mucho tiempo, la absolución.
La lectura: Lentamente la Sala de Audiencias del la Cámara de Apelaciones de Concepción el Uruguay, se fue llenando de público, bajo una estricta vigilancia y control de muchos uniformados. Algunos estudiantes de abogacía por un lado, familiares de algunos imputados por otro y el grupo de familiares y amigos de los Schiavo aparte. Todos con distintas expectativas, pero con un mismo objetivo, que se haga justicia, esa justicia que puede entenderse de una u otra manera, dependiendo de qué lado se esté, víctima o supuesto victimario, incluso hata muy dividida entre el público ajeno al caso.
La palabra estuvo a cargo del vocal Miguel Giorgio, presidente del Tribunal, quien estuvo acompañado en el debate por los vocales Marcela Badano y Andrés Torres. El doctor Giorgio aclaró que no se daría lectura a los fundamentos, pero era imperioso explicar cómo se llega al fallo, para que se entendiera el por qué.
Entre su explicación, cuestionó seriamente al fiscal de Cámara Dardo Tortull, señalando que acusaba a Ventos por dichos de Soledad Ayala, su ex pareja, a los que tomaba en forma parcial, cuestionando además que esta persona no fue una testigo directa, sino una testigo de oídas y que en su testimonio comprometía a otras personas como Marcela Álvarez, pero el fiscal toma solo en cuenta lo que se refería a Ventos.
El juez recalcó que para tomar una declaración hay que tomarla integralmente y no parcialmente, debiéndose llegar a la verdad por el camino de la razón y o por el camino de la fe, es decir confiando en que la testigo Ayala dijo la verdad en un episodio de violencia con su pareja que vinculaba a Álvarez en un triangulo amoroso y la otra cuestión a superar es que ella dijera la verdad, lo que debería ser por intuición.
El vocal Giorgio insistió en que los testimonios vertidos en la mayoría de los casos son dichos de otros que no se pueden confirmar, siendo necesario para que tenga peso que ese testimonio sea reforzado con otro dato objetivo
“Uno de los elementos valorados fue un cabello encontrado en la ropa íntima de la víctima, cuyo genotipo se correspondería con el de Ventos, pero a su vez se señala que el 17 por ciento de la población tiene ese mismo genotipo, por lo que estaríamos hablando que en Concepción habría unos 7 mil sospechosos. No hay lógica”, destacó.
También, en relación a Ventos, el presidente indicó que los testigos que lo involucran a este no pudieron reconocerlo en rueda de personas. “Es decir que la prueba que hay contra Oscar Ventos es insuficiente para vincularlo satisfactoriamente al hecho que se le imputa. Respecto a los otros imputados como Coronel, Martínez y Díaz, veo que en la Querella predominan las hipótesis, las conjeturas y las suposiciones y es hora de entrar en el terreno de las certezas”, dijo Giorgio.
Siguiendo con su ilustración, el vocal insistía en la falta de elementos concretos y discrepó con el Procurador General de la Nación en su interpretación de los elementos como la tenencia de la moto y así vincularlo al crimen directamente y recordó también el testimonio del menor arrepentido que cambió rotundamente en el debate y descubrió que se introdujeron datos falsos para incriminar, retaceándose información a la misma jueza a la que “puentearon” y por esta gravedad de lo observado señaló que iba a disponer que se investigue a fondo este tema, ya que se podía observar presuntos falsos testimonios y la dudosa actuación de los investigadores privados.
“Tenemos un mandato constitucional que cumplir y este nos habla del principio de presunción de inocencia que debe ser derrotado y si no es así, hay que absolver. Tampoco está probado que la moto fuera robada con violencia por lo que no compartimos lo que dice el fiscal y no hay pruebas concretas. El imputado no tiene que probar su inocencia, el que tiene que probar la culpabilidad es la Fiscalía y con lo que hay consideramos que no se puede aplicar la figura del robo, sino la del hurto”, consideró el vocal.
Resolución: Ante todo lo expuesto, Giorgio dio a conocer la parte resolutiva donde señalaba que se absolvía de culpa y cargo a Pedro Miguel “Bachi” Scelzi, Julio Figueroa, Oscar “Nene” Ventos, Juan Martínez Villa, Martín Coronel, Alejandro Díaz y Marcela Álvarez de los cargos de privación ilegítima de la libertad y homicidio agravado por el concurso premeditado de dos o más personas en calidad de coautores. Por otra parte Alejandro Díaz fue encontrado responsable del delito de hurto calificado, aplicándole la pena de dos años y seis meses de prisión que se dieron por computados por su detención, al igual que Coronel y la absolución de Martínez. La lectura completa de la sentencia fue fijada para el viernes 24 de octubre a las 12 horas.
Tras el cierre de la lectura de sentencia, que finalizó con la abrupta salida de los Schiavo de la Sala, donde se pudo observar visibles muestras de desilusión y llantos, los familiares de las personas absueltas se abrazaron y festejaron, contrastando con la otra parte.
Ya en la explanada, Luis Schiavo y Elida Corazza, no podían ocultar su amargura y recalaban por lo ocurrido y se preguntaban sobre quién iría a buscar a partir de ahora a los asesinos de su hija y reclamando que la Justicia debía buscar a los homicidas en ese momento y no ellos. “No entiendo que irá a pasar de aquí en más. Alguien que me dé una respuesta por favor”, finalizó Elida.



