Coincidentemente las defensas sospechan manipulaciones de pruebas por parte de la Querella
El juicio por la muerte de Flavia Schiavo llegó a su fin, luego de dos jornadas de alegatos de las partes, donde se vio con asombro un insistente cuestionamiento por parte de todas las defensas contra lo actuado por la Querella, ejercida por los doctores Gregorio Garro y Jorge Escalante. Más allá de pedir la absolución de sus representados, los abogados acusaron a los querellantes de manipular pruebas y entorpecer el trabajo de la jueza de Instrucción desviando el eje de la investigación y generando perjuicios irreparables.
Tras el alegato de los doctores José Ostolaza y Rubén Lobatto, llegó el tueno de la doctora Alejandrina Herrero. Como en el caso del defensor de Martín Coronel, la defensora oficial volvió a señalar que desconfiaba en las pericias realizadas sobre la maza por parte de la Policía Científica de La Plata, haciendo referencia a que en la Policía de Entre Ríos no se hallaron sangre ni pelos en este elemento reconocido como de propiedad de Martín Coronel, pero hallado en la casa de su defendido Alejandro Díaz, pero extrañamente, en la Policía Científica de La Plata “hallaron” manchas de sangre del grupo de la víctima, lo que les resulta “muy sospechoso”, señaló, dando a entender que la Querella tuvo algo que ver en ese resultado.
También señaló la manipulación de pruebas y elementos por parte de los abogados de la familia Schiavo, resaltando la labor de la jueza María Cristina Calveyra por su actuación en la instrucción, que se vio entorpecida por lo actuado por parte de los querellantes, quienes desviaron la investigación, sobre todo dándole intervención al “famoso” Pava Sánchez.
Por otra parte, Herrero recordó que Coronel es mencionado por la testigo Salvini de García, quien dijo haberlo visto en la zona de Pelay, pero a la hora del reconocimiento hizo un identikit diferente al imputado, destacando que la investigación fue apuntada a Coronel y por esto a su defendido Díaz, ya que ellos vendieron la moto sin saber que era la de Flavia, la que fue hurtada en calle Estrada.
Respecto a los imputados, la doctora Herrero señaló que sufrieron apremios ilegales y por esa razón Coronel, atemorizado, se entregó con la presencia de la misma jueza por temor a sufrir consecuencias.
Respecto al desguace de la moto dijo que fue por temor a ser acusados del crimen, ya que ellos se encontraron con esa novedad con el correr de las horas y destacó que no cree que hubiera un concierto previo para hacer desaparecer la moto, recalcando que no hay vinculación directa entre la tenencia del rodado y el crimen.
La abogada insistió en señalar que la acusación contra Díaz en relación al caso es muy débil y no tiene relación con el crimen, solo por la maza hallada en su casa que es de características similares a miles de estos elementos existentes y muy común en poder de trabajadores de la construcción, por o que considera muy débil este elemento para comprometer a su defendido.
La defensora oficial resaltó los padecimientos de Díaz que estuvo privado de su libertad durante casi cuatro años sin elementos que lo ligaran al homicidio, causándolo serios problemas en la actualidad, ante la imposibilidad de conseguir empleo y quedar marcado en la comunidad.
“La prueba es extremadamente precaria y no hay elementos para inculparlo en este aberrante caso. Si se le puede hacer responsable del robo de la moto, que en realidad fue un hurto como fuera determinado en el primer juicio, por lo que pido la absolución de mi defendido Alejandro Díaz y me opongo a calificación de la Fiscalía”, finalizó la defensora.
La defensa de Martínez
Llegado el turno del doctor Sebastián Blanc, defensor de Juan Martinez (Villa), el alegato no se diferenció mucho de los anteriores. Durante una extensa exposición, el letrado sostuvo que su defendido compró la moto a Coronel y Díaz, en dos cuotas de 50 pesos, sin saber ninguno de ellos de que se trataba de la moto de Flavia y eso queda demostrado con la forma inocente de transacción que hicieron.
“Durante los días 10 y 11, en los que ocurrió la desaparición de Flavia, Martínez estaba realizando trabajos de albañilería en la casa del juez Jorge Blanc, lo que es corroborado por los dueños de casa y vecinos. A Martínez le armaron deliberadamente la causa y así comprometieran también a su amigo Pedro Bachi Scelzi”, destacó Blanc.
Por otra parte dijo el letrado que “Si sabían que la moto era de Flavia. Qué hacía esta a simple vista y cómo podrían estar ofreciéndola?. Además esta estaba a simple vista cubierta con una manta ya que la casa no tiene cubierto el frente y era como un terreno baldío. Juan Martínez compró la moto para armar otra y la desarmó para tal efecto, guardando el motor, varios accesorios y tirando el cuadro al que cortó en tres pedazos para tirarlo al aljibe, ya que no lo iba a usar.
Según explica el abogado, Martínez actuó de esa manera además por su relación con su padrastro quien no le perdonaría que hubiera comprado una moto robada y que seguramente lo iba a echar a patadas de la casa que era de él. “Eso explica la forma de actuar de mi defendido en relación al cuadro de la moto”, indicó el abogado.
Lesiones en el rostro
Con respecto a las lesiones que Martínez presentaba supuestamente en el rostro, rasguños y un morterón, , relatado por el testigo Efigenio Peréz, el letrado hizo su análisis. “Pérez dijo que el 17 de junio y 21 de junio vio al acusado con las marcas, lo que hubiera sido interesante cotejar con un forense, para saber –de acuerdo a los indicios defensivos en Flavia– si estas se correspondían, ya que en las uñas de la víctima no habían rastros y la misma tenía huellas de un golpe en su mano derecha que no se condecía con un puñetazo. Además es importante destacar que al momento de su identificación, Martínez no tenía esa lesiones y los testigos que lo vieron a posteriori del crimen, indicaron que Martínez no tenía heridas. Mi defendido fue al hospital nuevo cuando estaba en construcción a solicitar trabajo y allí estuvo con Pérez. Esto ocurrió antes de los hechos, por lo que no podía presentar lesiones”, destacó.
Extraño pelo
Otro de los puntos señalados por el defensor, es la supuesta aparición de un pelo en la bombacha de la víctima con el cual se pretende imputar el crimen a su cliente y para incriminar a otros dos imputados, lo que consideró ridículo, sobre todo si se tomara en cuenta que la joven tenía sus prendas correctamente colocadas (pantalón, cancán y bombacha) y no existían signos de abuso, por lo que no entienden como pudo llegar un pelo a ese lugar.
“Esta serie de indicios no lleva a un grado de certeza para llegar a una condena, por lo que esto debe concluir en la sentencia absolutoria en relación al crimen y respecto al apoderamiento de la moto hay cosa juzgada y es improcedente que la Querella acuse por el hurto y que la Fiscalía o haga como robo calificado”, sentenció el abogado.
Defensa de Álvarez
A su turno el doctor Marcos Rodríguez Allende, defensor de Marcela Álvarez, hizo un alegato señalando que existían elementos probatorios que indicaban que a Flavia estuvo en Pelay, pero se perdieron por no ahondar en el tema y distraerse en otras hipótesis. Como sus colegas, el letrado paranaense apuntó también al desempeño de la Querella.
Luego de las exposiciones de los defensores, se produjo un intercambio de réplicas entre las partes, ya que la Fiscalía sostuvo sus postura, al igual que la Querella, pero la nota la dio el doctor Gregorio Garro que se defendió de los “ataques” vertidos por los defensores, destacando que no se quiso entorpecer la investigación sino que permanentemente se intentó aportar pruebas.
Veredicto
El juicio llegó a su fin. Rostros demostrando tranquilidad, otros preocupación y otros tantos con signos de dolor y descreimiento, como en el caso de los Schiavo, se vieron en la última jornada y ahora solo resta esperar que el Tribunal integrado por los vocales Miguel Giorgio, Marcela Badano y Andrés Torres, de a conocer el veredicto, lo que ocurrirá el lunes 17, debiéndose esperar para conocer los fundamentos. Se resaltó que se toman estos días debido a la complejidad del caso.
Cabe destacar que la Fiscalía, solicitó la pena de prisión perpetua para Oscar Ventos, por el delito de privación ilegítima de la libertad y homicidio agravado por la participación de dos o más personas y siete años de prisión efectiva para Juan Martínez y Alejandro Díaz por el robo calificado de la moto, aumentando en seis meses la pena para Coronel por sus antecedentes. Por su parte, la Querella pidió prisión perpetua para Ventos, Coronel, Díaz y Martínez, por el secuestro y el homicidio agravado, en tanto que todos los defensores solicitaron la absolución.



